Un 8 de noviembre Wilkelm Röntgen descubre los rayos x PDF Imprimir E-mail

 El 8 de noviembre de 1895, el científico alemán Wilhelm Röntgen con los rayos cátodos lo llevó a descubrir los rayos x, una hazaña que lo hizo merecedor del primer Premio Nobel de Física de la historia.

Descubrimiento de los rayos x
En 1985, Wilhelm Conrad Röntgen era el director del departamento de física de la Universidad de Wurtzburg y un activo profesor allí. Por algún tiempo, Röntgen había estado experimentando con un tubo Lenard para producir rayos cátodos. El 8 de noviembre, Röntgen estaba haciendo experimentos en su oscuro laboratorio que involucraban cubrir el tubo Lenard con papel a prueba de luz y proyectar los rayos cátodos sobre varios objetos. 

Röntgen se sorprendió al notar un pedazo de material fluorescente brillando bajo la exposición a los rayos cátodos. Röntgen repitió el experimento, moviendo el material fluorescente cada vez además lejos del tubo Lenard, y notó que el material fluorescente brillaba hasta 2 metros de los rayos cátodos del tubo Lenard.

Röntgen sabía que los rayos cátodos no podían penetrar la cubierta a prueba de luz del tubo Lenard, por lo que creó la hipótesis de que el brillo del material fluorescente debía ser el resultado de algún tipo de nueva radiación. Röntgen comenzó a experimentar poniendo diferentes materiales entre el tubo Lenard y el material fluorescente y observando cómo la radiación pasaba a través de ellos. No fue hasta que hizo que su esposa pusiera su mano a través de los rayos cátodos que Röntgen hizo su famoso descubrimiento. Las sombras de la mano de su esposa sobre una placa fotográfica claramente mostraban los huesos dentro de su mano y su anillo de matrimonio, mientras su carne aparecía transparente. Röntgen nombró a su descubrimiento rayos x por sus propiedades desconocidas. El 28 de diciembre de 1895, Rontge publicó su primer ensayo sobre los rayos x y subsiguientemente recibió docenas de premios y distinciones científicas. Principalmente, Röntgen fue el primer científico en recibir el Premio Nobel de Física en 1901 por su trabajo.
Uso temprano de los rayos x
Uno de los primeros departamentos de radiología fue creado en la Enfermeria Real de Glasgow en 1896, donde muchos experimentos utilizaron rayos x para mostrar una serie de heridas y anomalías. La Primera Guerra Mundial jugó un papel importante en la expansión del uso de las máquinas de rayos x. Las máquinas de rayos x se utilizaron durante la Primera Guerra Mundial para encontrar y remover balas y trozos de metal. Las fuerzas aliadas comenzaron a colaborar en la producción de máquinas de rayos x, y los radiólogos entrenados se convirtieron en unos los especialistas más solicitados en el frente luego de los cirujanos. Luego del final de la guerra, los veteranos que regresaron trajeron historias de la máquina de rayos x de vuelta a Norteamérica y ayudaron a propagar el conocimiento sobre la utilidad y viabilidad de la invención.
Efectos adversos de la exposición a los rayos x
En 1896, técnicos trabajando de cerca con los rayos x comenzaron a reportar daños a la piel, y el científico Thomas Edison informó sobre irritación ocular por trabajar con rayos x. Otros informes rápidamente comenzaron a circular acerca de perdida del cabello, lesiones y cáncer causado por exposición excesiva a los rayos x.

Equipos más eficientes y medidas de precaicion han significativamente reducido el potencial peligro de las máquinas de rayos x. Según indica la FDA, el peligro para la salud en las máquinas de rayos x es relativamente pequeño.

por Anita Gutierrez-Folch

 

Copyright © 2009 - ICI - Instituto de Ciencia e Investigación. Desarrollado por Ciber TAZ en Joomla! Spanish